
Naturaleza: la recomendación que suena a tópico y no lo es
En el bosque no hay menos información. Hay información que no obliga a nada.

En el bosque no hay menos información. Hay información que no obliga a nada.

Decirle a un niño alterado que respire hondo no sirve: en ese estado no sabe cómo. Se enseña antes, y jugando.

La misma técnica disfrazada de juego. Funcionan porque el niño no sabe que está haciendo un ejercicio.

Si todo lo que le pasa cabe en tres palabras, el resto va a salir por el cuerpo.

Uno enseña a regularse. El otro enseña que cuando lo pasas mal te quedas solo.

Si le dices que vais a hacer mindfulness, media batalla perdida. Si le dices que vais a jugar a detectives, ganada.

No funciona vaciar la cabeza. Funciona darle otro sitio donde estar, construido por él y con mucho detalle.

No se enseña con discursos. Se construye cayéndose y levantándose con alguien cerca, muchas veces.

No les falta criterio, les falta haberlo hecho antes. Y eso se resuelve ensayando.

Contar algo con palabras exige ordenarlo primero. Dibujarlo no. Por eso sale en un papel lo que no sale hablando.