Cuando un niño no puede dormir por algo que le preocupa, decirle que no piense en eso es la peor instrucción posible. Lo que funciona no es vaciar la cabeza, es darle otro sitio donde estar.
Qué es un lugar seguro
Un sitio imaginario, construido por él, al que puede volver cuando lo necesita. No es una técnica exótica: es lo mismo que hace un adulto cuando se imagina en la playa antes de dormir, solo que hecho a propósito y con detalle.
Funciona porque el cerebro no distingue del todo entre lo que ve y lo que imagina con suficiente detalle sensorial. Si la escena es lo bastante rica, el cuerpo responde a ella.
Cómo se construye
Se hace una vez, en calma, con tiempo. Después ya está disponible para siempre.
Que lo elija él. Puede ser real o inventado: una playa, la casa del pueblo, una cabaña en un árbol, el interior de una nave. No lo juzgues aunque te parezca raro.
Llénalo con los cinco sentidos. Aquí está el trabajo, y se hace preguntando:
- ¿Qué ves desde donde estás? ¿De qué color es todo?
- ¿Qué se oye? ¿Hay viento, agua, pájaros?
- ¿Qué hueles?
- ¿Qué notas en la piel? ¿Hace calor, corre el aire?
- ¿Estás solo o hay alguien? ¿Hay algún animal?
Cuanto más concreto, mejor funciona. «Una playa» no sirve de mucho; «una playa pequeña con piedras redondas, al atardecer, con un perro marrón durmiendo al lado» sí.
Ponedle nombre. Así se puede invocar en una palabra, que es lo que hace falta a las once de la noche.
Dibujadlo. Tener el dibujo en la pared del cuarto ayuda a los más pequeños a volver rápido.
Cómo se usa
Se entra igual siempre: dos o tres respiraciones largas, ojos cerrados, y tú vas nombrando los elementos despacio. «Estás en la cabaña. Se oye el viento en las hojas. Huele a madera.»
Al principio le guías tú. Con el tiempo lo hace solo, y ese es el objetivo.
Los momentos donde más rinde: antes de dormir, después de una pesadilla, en la sala de espera del dentista, la noche antes de algo que le da miedo.
Un aviso
Si mientras lo construís aparece algo que le asusta dentro de su propio lugar, no lo elimines tú. Pregúntale a él qué quiere hacer con eso. Muchas veces decide ponerle una puerta, o mandarlo fuera, y esa decisión suya vale más que cualquier cosa que puedas añadir.
Para qué no sirve
No sustituye a resolver el problema real. Si el niño no duerme porque le están haciendo la vida imposible en el colegio, el lugar seguro le ayuda a descansar esa noche, y al día siguiente hay que ir al colegio.
Es una herramienta para el momento, no una respuesta a la causa. Confundir las dos cosas es lo único que puede convertir algo bueno en un parche.
La visualización guiada y las actividades de relajación están desarrolladas en Corazones Valientes, Niños Sensibles.